Tengo una empresa y me encargo de todo: el equipo, los presupuestos, los clientes, la parte administrativa... y encima soy papá. Estaba al límite. Con Eliana ordenamos mi semana para dejar de vivir a las corridas. Me ayudó a separar bien las tareas, armar bloques de trabajo y también a bajar un cambio. Hoy siento que tengo el volante otra vez. Laburo mejor, estoy más presente con mis hijas, y no vivo con culpa todo el tiempo.
Sebastián